La niña de las flores
Una casita de madera frente el río de aquel campo,
una dulce melodía se oirá
ella a su gato está acariciando.
Su pelo rubio como el oro,
piel blanca como la nieve.
Con su vestido floreado,
alimentaba a una liebre.
Cantaba bajo la lluvia,
Con su dulce voz.
Pero cantaba con furia,
A la niña de las flores, yo corriendo le fui a aconsejar:
‘’Oye, niña bella, no llores vuelve a ser la de antes, vuelve a disfrutar’’
La niña dejó de cantar
Cogió una rosa y dijo:
‘’Gracias por decirme que deje de llorar, yo para ti esta flor elijo’’
Con una gran sonrisa se marchó
mientras canturreaba alguna canción
a medio camino se agachó
Cogió una amapola y me
miró con ilusión.













No hay comentarios:
Publicar un comentario