Cuando hablamos de trastornos de la conducta alimentaria, también conocidos como TCA, es bastante habitual que la gente piense inmediatamente en alguien que quiere adelgazar, que come muy poco o que tiene miedo a engordar.
Pero ¿y si te dijera que los TCA son muchísimo más complejos que eso?
No todos los trastornos alimentarios tienen como objetivo perder peso. Algunos están relacionados con el miedo a las consecuencias de comer, otros con la necesidad de controlar la alimentación, otros con la percepción que una persona tiene de su cuerpo y otros ni siquiera tienen que ver con la apariencia física.
Reducir todos los TCA a querer adelgazar no solo es incorrecto, sino que también puede hacer que muchas personas no reconozcan su propio sufrimiento porque no encajan en la imagen que la sociedad ha construido sobre estos trastornos.
Por eso, hoy quiero hablar de los diferentes tipos de TCA, de algunas de sus presentaciones menos conocidas y de otros patrones que pueden pasar desapercibidos.
Porque no existe una única manera de sufrir un trastorno alimentario.